lunes, 22 de marzo de 2010

Reportando la ciudad "Mercado"

Son los mercados de abastos, fuente inagotable de inspiración y composición, para dar rienda suelta a la imaginación, donde encontraremos todo tipo de forma, color, textura e iluminación, para armar la composición fotográfica deseada.



La zona de los abarrotes, nos ofrece una gran variedad de granos y cereales a granel, de tal manera que solo se tiene que buscar el ángulo apropiado para resaltar la composición que ya se precisa en la mente… solo tengo que ser consciente de los cortes que he de efectuar a cada lado del encuadre, para que este no estropee la armonía que ha de existir entre los elementos compuestos en la toma. Para esta ocasión lleve una cámara de bolsillo, que por ser discreta pasaba desapercibida, y así podía realizar la aproximación y los giros requeridos para que haya armonía y ubicación en todo el encuadre.




En el sector de las carnes, previa coordinación con la casera del kiosco, primero busco visualmente lo que deseo transmitir en la toma y con la cámara en mano empiezo a buscar la mejor ubicación que consiga el efecto deseado, aprovechando y esperando la mejor expresión del comprador del momento que se incluye en ella. En este caso me llamó la atención las cabezas degolladas de los pollos, así como del efecto que causan sus patas sujetas en el gancho. Lo mismo hice con los pescados, aprovechando las bondades del enfoque macro que me brinda la cámara me acerco lo más próximo al producto, para recrear y componer la foto.






Conforme iba comprando pasando de sector en sector, llego a las frutas y es allí donde el reto se hace más evidente, ya que éstas tienen formas casi redondas y hay que buscarle una aproximación dada con los giros respectivos de la cámara, para que obtengan la sensación de ser una simple toma y nada más. Su textura, la intensidad del color y forma de la misma, aunado a la calidad y calidez de la iluminación, va a determinar los valores que he emplear en la toma. Acuérdense de la compensación que hay que darle a los tonos oscuros y a los tonos claros, ya que la cámara solo mide la traducción de los matices en el valor del gris neutro y nadie la ha de sacar de esos parámetros.







Termino con las verduras, que discretamente analizo, compongo y tomo las que se ubican en la parte externa de la tienda y las que están más adentro, cosa que me ocurrió con las alcachofas, pido el permiso respectivo sin molestar a los que realizan sus compras le doy la aproximación requerida para su disposición en el encuadre.




No está demás indicar que la altura corporal permitirá realizar determinadas tomas sin llamar la atención, pasando de este modo lo más discreto posible entre toma y toma.


Solo me queda indicarles: no olvidar de llevar su cámara al ir al mercado, para luego no estar arrepintiéndose de estar comentando entre sí “oye, manya hice unas composiciones alucinantes en el merca. Mounstrasas con los elemento que manye allí”, los amigos te dirán…p’ ver déjame chinearla… y tendrás que decirle… “sabes causita, las hice en mi imaginación”… y te contestaran… sabes que loco, ósea estas en nada.

Tema Mercado:

http://cesarcoxb.blogspot.com/2012/09/pescado.html
http://cesarcoxb.blogspot.com/2010/09/forma-color-y-textura-carnes.html
http://cesarcoxb.blogspot.com/2010/06/granos-y-menestras.html
http://cesarcoxb.blogspot.com/2011/01/forma-colr-y-textura-frutos.html

jueves, 18 de marzo de 2010

Ayacucho Huanta

Al presentarse la oportunidad de viajar, debemos estar preparados para sacarle el máximo provecho y más cuando ya se ha estado por la zona y con la experiencia se asegura el éxito de las tomas con buenos resultados.

Volando entre Ayacucho y Huanta, puedo ver lo agreste y la complejidad del terreno por el que se sobrevuela… ver caminos serpenteantes que se van abriendo paso en las escarpadas laderas de los montes y cerros que componen su accidentada geografía; así como la estrechez de sus valles que se van abriendo paso conforme discurre el río. El paisaje y los montes continuados obligaron a la ingeniería a modificarlos la ruta de la carretera para que el recorrido sea más rápido y placentero.

En las partes altas se observa el parcelamiento de los campos de cultivo donde las comunidades campesinas han de cosechar sus productos alimenticios. Las recientes precipitaciones fluviales permitieron que se recargue los niveles de los reservorios naturales en la zona.

Observo en el horizonte la imponente vista que ofrece la ciudad de Huanta desde diversos ángulos conforme el piloto va maniobrando en su emplazamiento a la zona del aterrizaje.

Conforme se desciende, las casas se hacen más pintorescas y las registro en su entorno, con sus vías y el paisaje.

Démonos un espacio al margen de la comisión dentro del poco tiempo disponible, para registrar los alrededores: su plaza principal, sus plazuelas, los locales públicos y su gente que transita por las inmediaciones.

Concluida la estancia en la ciudad, se emprende el vuelo de retorno, oportunidad que no desaprovecho para captar sectores por donde se emprende el vuelo y que más tarde logro descubrir los lugares donde se estuvo.