lunes, 28 de septiembre de 2009

Como hice mi Exposición Fotográfica

Todo reportero gráfico, siente la necesidad de dar a conocer a los demás, su vivencia interna, la serie de fotos que han marcado huella en su accionar periodístico, al margen de su trabajo cotidiano. Son imágenes muy íntimas con las cuales uno se identifica y quiere compartir como fuente de motivación para los nuevos valores de esta profesión.

Armar una exposición fotográfica, no es cosa fácil, para ello se dispone de dos caminos:

El primero.- Seleccionar un tema y el artista de la cámara lo desarrolla en un lugar predeterminado, con iluminación controlada, siguiendo la secuencia de toma prevista y estudiada con anterioridad con su personaje o modelo; dando como resultado un trabajo homogéneo para ser elaborado bajo parámetros controlables y ser expuesto para un determinado público espectador.

Segundo caso.- Un poco personal, del cual he de hablar. Para empezar, preparar mi primera exposición me tomó tres años la elección y selección de las fotografías, comprendido dentro de un periodo de diez años de vida profesional. Se trata de tomas hecha en negativos blanco y negro, que realicé en diferentes lugares del territorio patrio, utilizando diferentes tipos y marcas de películas fotográficas que fueron procesados bajo diversos parámetros de revelado; en otras palabras estoy hablando de un sancochado de variables heterogéneas que tiene que converger en un resultado final que es la selección de fotos para una exposición.

Esto me llevo a ser muy estricto conmigo mismo en la selección del material fotografiado.

1º. Solo me concentré en las imágenes que reunían toda su información temática dentro del área total del fotograma, conocido como de Full Encuadre, en el momento previo de conceptuación de la toma para que ésta no requiera posterior edición.

2º. El contenido de la imagen seleccionada, tenía que hablar por sí sola y tenía que interactuar con la imagen que la acompañara dentro del bloque de la secuencia narrativa. Hay que tener en cuenta que son tomas fortuitas captadas en mi quehacer periodístico, en lugares distintos y condiciones climáticas variadas.


3º. Viendo los negativos empecé por el proceso de selección, las catalogaba por temas, tenia en mente como título de la exposición “Encuentro de Dos Mundos”. Cuando me aproximaba al término del proceso selectivo, percibí grupos de buena toma que no encajaba con la temática, obligándome a crear otra posible exposición que la denominé “Detalles” quedando al final una tercera opción no expuesta.

4º. Para determinar el orden secuencial, ideé en una hoja A3 cuatro niveles de cinco recuadros de 48 x 72 mm por línea, donde con la ayuda de la ampliadora a la que cambie su foco original por un foco común, proyecté en el papel el negativo elegido, dibujando el motivo que contenía; y en el margen inferior del recuadro, anoté el código del rollo al que pertenecía, fecha y año de la toma. De esta manera, visualizaba la idea que estaba por presentar.

5º. Seleccioné los negativos por su densidad y posible tipo en grado de papel a usar en ello, para su posterior positivado en hoja fotográfica similar a la que emplee en el trabajo final.

6º. En una cartulina dúplex, doblada y cortada en cuatro calé en una de sus caras las áreas de la imágenes de la fotos agrupadas por secuencia temática, obteniendo un portafolio que me sirvió para presentar el proyecto a las distintas entidades que me brindaron su apoyo en la realización de la misma, logrando separar la sala de exposición con un año de anticipación.


7º. Trabajé los 52 negativos seleccionados en papel Kodak Élite, multigrado siguiendo los parámetros del proceso de exposición y revelado determinado por el fabricante. Utilizando en ella una caja de 50 hojas de las dos asignadas por la Kodak.
Con la segunda caja, copie las fotos de mi segunda exposición “Detalles” que expuse un año después en la misma sala concedida por la Alianza Francesa de Lima (ex local Wilson).

Hoy en día, el ciber espacio nos ofrece la posibilidad de exponer nuestro material fotográfico, ya sea en un blog ó una página Web, donde puede ser visitado por un público heterogéneo que le sabrá dar el valor al esfuerzo de nuestro trabajo, sin necesidad de realizar tantos trámites tediosos para ser visto por un segmento reducido de nuestro lugar de origen.

viernes, 18 de septiembre de 2009

Trujillo - Plaza de Armas

La Plaza de Armas de la ciudad de Trujillo conserva en su arquitectura un legado histórico que refleja la identidad cultural de sus ciudadanos con su pasado, digno de ser fotografiado, en la que se puede apreciar los estilos arquitectónicos que dieron realce en una etapa de su historia a esta ciudad.



Trujillo ofrece a los visitantes una Plaza de Armas con diversas opciones para ser captada por el lente de nuestra cámara. Tal es el caso de su monumento central; la variedad de estilos de las fachadas de sus casonas que engalanan sus cuadras, matizadas por sus ventanales, de delicados diseños en la confección de sus rejas; sus Iglesias y las avenidas que nos conducen a ella.





En esta oportunidad Trujillo nos recibió con una mañana de cielo nublado, que permite el paso del resplandor de la luz solar, que amortigua y combina los tonos terracota de sus paredes, reafirmando el lenguaje de su textura y color con el detalle del trabajo de sus rejas.

Programe la cámara digital con una sensibilidad baja en su ASA, que permitía trabajar con diafragma cerrado y el uso de una velocidad mediana acorde con la luz, logrando obtener un mejor empleo del espectro tonal de la Luz, que dé una buena saturación de la presencia del color en su frontis.

A primera vista uno ve el contexto global del monumento, que se puede trabajar de varios ángulos, tal como se puede apreciar en las fotos.


Pero hay detalles que uno tiene que saber aislar dentro del contenido global del monumento y que suelen pasar inadvertidos a simple vista; por ello, grafico las placas emblemáticas de la reseña histórica ubicada en la base del mismo.






Qué difícil y absurdo resulta tomar una sección del frontis de la casona, pero después del trabajo metódico uno descubre el verdadero valor de su textura y color con las formas de sus rejas. He aquí un ejemplo del mismo.











En el interior de su Iglesia Principal, siempre con el respeto y el cuidado que se merece, se puede capturar el misticismo de su arquitectura, para ello uno puede arrodillarse en el reclinatorio, previa selección del lugar y lo que se quiere conseguir en la toma. Con ello aplico… “A Dios rogando y con la cámara tomando”.